Maria Florencia Pulzoni

Mi foto
Mi nombre es Maria Florencia Pulzoni tengo 15 años. Soy 70% agua. 100% feliz. He tenido suerte de estar donde quiero estar. Estoy bien ambigua pero los expertos dicen que así nací. Soy asá, soy asé, soy así, soy asó, soy asú & a veces soy yo.
No tengo problema en reconocer ciertas cosas, pero cuando estas no hacen más que aumentar un ego que es retroalimentado por ti cada segundo, prefiero violar mis principios y negar lo que es una verdad más que evidente. Te esfuerzas porque todos crean lo que describes de ti y lo que es peor, te lo has aprendido de tal manera que te lo crees mejor que todos ellos juntos. Has perdido tu esencia, lo que eras ha quedado enterrado como el tesoro de unos niños que juegan inocentemente en la arena. Olvidas que eres ante todo como los demás, no eres más especial que los que te rodean y no eres mejor que nadie, aunque tu mente se fuerce por hacerte creer lo contrario. Me da mucha rabia ver como no paras de echar flores donde pisas, y de crear en ti lo que crees que es perfecto. Pues bien, es en la búsqueda de la perfección donde aparecen y florecen los defectos, los que todos llevamos dentro. Puedes aceptarlos, ignorarlos o vivir pensando cómo acabar con ellos. Es ilógico esconderlos y hacer ver a los demás lo bueno que es tenerlos. Pues te diré un secreto que jamás llegarás a aceptar, tus defectos son como los de todo el mundo, son físicamente lejanos a la perfección y ya no te cuento moralmente. Pretendes ser un ser perfecto y originalmente ideal, pero tú intento por ser alguien que en realidad no eres, te abrasa y evidencia tu capacidad para herir a la gente que realmente te importa. Pues bien, no me pidas estar ahí para ti porque sabes que no podré negarme, no te acerques a mí y tampoco te esfuerces por llamarme, tú en tu mundo y yo en el mío, sin chocar. Continúa con tu vida fingiendo que no necesitas a las personas que te importan, y espero que cuando te des cuenta de que no puedes vivir sin ellos ya sea demasiado tarde para hacer que vuelvan a formar parte de tu vida. Tú sigue alimentando tu ego que yo, esta vez, no pienso seguirte el juego.